Organizaciones analizan en México la migración centroamericana y sus raíces multicausales

Como parte de las actividades de presentación del informe “Políticas de Estado, desplazamiento forzado y migración: una mirada regional al norte de Centroamérica”, la Ciudad de México fue sede del conversatorio “Políticas de Estado y Migración”, organizado por Alianza Americas, Instituto de Investigaciones "Dr. José María Luis Mora", el Equipo de de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial ECAP; y la Fundación Heinrich-Böll-Stiftung Oficina San Salvador. 

El evento, realizado el pasado el 10 de julio de 2019, contó con la participación de las y los panelistas Marco Antonio Pérez Navarrete, de la Heinrich-Böll-Stiftung; María Renne González, de ECAP Guatemala, y Leticia Calderón, de Instituto Mora, y con la colaboración directa de Irazú Gómez, representante de Alianza Americas Oficina México. En la discusión realizada, los participantes expusieron que existe una alineación de los gobiernos de Honduras, Guatemala y El Salvador ante las presiones y políticas de Estados Unidos sobre flujos migratorios.

Para el representante de la Fundación Böll en Centroamérica, Estados Unidos, México y los países del Triángulo Norte de Centroamérica tienen una política bipolar para abordar el fenómeno de las personas en situación de movilidad. “La transición entre la represión militar que ofrecen los países y la ayuda humanitaria, es un debate incansable".

Pérez Navarrete dijo que el discurso de los países de Centroamérica respecto de la influencia de Washington en México, es de subordinado. Lastimosamente no hay una resistencia con respecto a los planes que pueda dirigir Estados Unidos, actitud que no es nueva; esto es histórico.

Consideró que lo anterior se debe, entre otros factores, a la codependencia económica. “Hay un nivel de hipocresía altísimo en las esferas políticas, donde Estados Unidos necesita mano de obra calificada o mano de obra operaria y a eso responde Centroamérica, región que, a su vez, necesita remesas para sobrevivir”, expresó.

Sobre el ensayo, Pérez Navarrete destacó el énfasis de las políticas de seguridad que han tenido los países del Triángulo Norte de Centroamérica y que han influenciado las pautas de control social y de territorio desde enfoques gubernamentales represivos, así como la mutación en las expresiones de violencia que han dañado el tejido social de las naciones en cuestión.

Agregó que la migración debe ser analizada bajo una perspectiva multicausal, pues es resultado de distintos factores, como la violencia, la pobreza, los conflictos armados, la persecución, las catástrofes naturales y las continuas violaciones a los derechos humanos.

Por su parte, Leticia Calderón, representante del Instituto Mora, concluyó que "el problema con el proceso migratorio es que solo es importante cuando es coyuntural; cuando hace escándalo y afecta a la propia élite". Calderón sugirió además ver la migración como un fenómeno estructural, que es parte de la dinámica y problemas sociales diversos de estos países, que están a la vista y que requieren mayor atención fuera de las crisis, siendo esta el gran desafío. 

Nota con informes de Ana Langner, del periódico La Jornada.

Vea el conversatorio aquí.